Contratación de personal en prácticas en la administración pública.

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Prácticamente desde que comenzamos a gestionar la Concejalía de Comunicación del Ajuntament d’Elx tuvimos claro que sería necesario contar con personal en prácticas para reforzar el servicio que prestamos.

¿Por qué motivos?

La concejalía era de nueva creación. Esto supone que el día uno en el que empiezas a trabajar no hay personal adscrito a la misma. Por lo tanto, dependes del personal asesor (en este caso, resumido en mi persona), para comenzar la actividad. El traslado de personal a una nueva concejalía depende de voluntarios entre los funcionarios, y de que sus respectivos responsables y el Departamento de Recursos Humanos autoricen el traslado y la pérdida por lo tanto de uno de sus trabajadores (se entiende que ningún funcionario está cruzado de brazos esperando que le llames); por lo que incluso encontrando un voluntario, un traslado puede tardar en realizarse varios meses.

Como tal, las plazas de comunicación no existen, por lo que no hay funcionarios que dispongan necesariamente de estudios ni experiencia en este campo concreto. Dependes más de la voluntad que haya tenido alguno de ellos de desarrollar estas habilidades por su cuenta.

El personal funcionario es, por lo general, de edad avanzada. Dadas las limitaciones durante muchos años para convocar oposiciones, nos encontramos con personas que se sacaron su plaza hace varias décadas. Esta realidad, unida a los cambios en la comunicación que ha generado la aparición de las redes sociales en la última década, resultan una combinación compleja como mínimo de solventar. Así mismo, el conocimiento en la grabación y edición de vídeos (una herramienta muy viral en las redes sociales y muy versátil en general) es algo en que los alumnos de comunicación de la universidad tienen una clara ventaja por su formación específica.

La práctica imposibilidad de sacar nuevas plazas y los largos trámites que esto conlleva tampoco facilitan la cuestión.

Existe la posibilidad de funcionar gracias a asesores; es una respuesta legal y ágil que permite disponer de personal especializado en pocas semanas. Pero hay una limitación del número máximo que se pueden contratar, y la voluntad de este gobierno local era de no disponer tampoco del número máximo permitido. Además, nuestra visión como concejalía de Comunicación era que la gestión de las redes sociales fuera realizada por personal funcionario. Así pues, utilizaríamos a los asesores únicamente como refuerzo en situaciones fuera del horario laboral de los funcionarios o en emergencias.

 

¿Qué situación nos encontramos?

El Ayuntamiento no pagaba las prácticas. Y no estábamos de acuerdo. Desde la Concejalía de Comunicación consideramos que los alumnos deben cobrar las prácticas que realizan, entre otros motivos por dignificar una profesión que, en los últimos años, ha sufrido especialmente la crisis económica en general y de los medios de comunicación en concreto, agravada por la aparición de nuevos medios de comunicación como las redes sociales.

Pero en la administración nada es sólo cuestión de voluntades, siempre hay trámites -muy largos- que llevar a cabo cuando se quiere cambiar algo.

 

¿Qué hicimos?

Firmamos un nuevo convenio por el cual los alumnos de Comunicación en prácticas cobrarían lo que estipula la Universidad Miguel Hernández. Dicho así parece sencillo, pero el trámite duró casi un año.

Desde entonces, siete estudiantes de los últimos cursos de Comunicación de la UMH han realizado o están realizando sus prácticas en la concejalía. Todas las prácticas tratamos de que duren el máximo establecido (nueve meses aproximadamente), a fin de optimizar la curva de aprendizaje. Nuestra mayor alegría ha sido conocer que otras concejalías han mostrado su voluntad de acogerse a este convenio a fin de poder remunerar a su personal en prácticas. El resultado, pese al esfuerzo y el tiempo invertido, ha valido la pena sin duda.